BARRERAS DE LA COMUNICACIÓN.
Barreras de la Comunicación
¿Sabías que las barreras de la
comunicación son la razón principal por
la cual los procesos comunicacionales fallan?
En muchas ocasiones, el mensaje no es
recibido exactamente de la manera en que el emisor pretende. Por lo tanto, es
importante que el comunicador siempre busque una forma de verificar que
su mensaje se haya entendido claramente o, dicho de otra forma, de
superar estas barreras que impiden un flujo de información adecuado.
Existen muchas barreras en la comunicación
y éstas pueden ocurrir en cualquier etapa del proceso. Estas pueden llevar a
que nuestro mensaje se distorsione y, por lo tanto, se corra el riesgo de
perder tiempo y/o dinero causando momentos de confusión y malentendidos. Una
comunicación eficaz implica superar estas barreras y transmitir un mensaje
claro y conciso.
De manera general, consideraremos el
concepto de barreras de la comunicación como todos aquellos factores
que impiden un adecuado flujo del mensaje comunicacional, distorsionándolo,
alterándolo u obstaculizando su adecuada transmisión.
1.
Tipos de barreras de la comunicación
Entre las barreras más comunes se
encuentran las siguientes:
1.1. Barreras Físicas
Por lo general, la comunicación es más fácil a
través de distancias cortas, puesto que se dispone de una mayor variedad de
canales de comunicación y se necesita de menos tecnología.
Aunque muchos dispositivos modernos nos permiten
reducir el impacto de las barreras físicas, las ventajas y desventajas de cada
canal de comunicación deben evaluarse de manera que se pueda utilizar un canal
apropiado para un proceso comunicacional específico.
1.2. Barreras Semánticas o Linguísticas
El idioma y la habilidad lingüística
pueden ser barreras para la comunicación. Sin embargo, incluso cuando uno se
comunica en el mismo idioma, la terminología utilizada en un mensaje puede
actuar como una barrera si no es completamente entendida por el receptor. Por
ejemplo, un mensaje que incluya una gran cantidad de jerga y abreviaturas
especializadas no será entendido por un receptor que no esté familiarizado con
la terminología utilizada. Debemos recordar usar un lenguaje que pueda
ser entendido por el receptor.
1.3. Barreras Psicológicas y Actitudinales
El estado psicológico del receptor influirá en cómo
se recibe el mensaje. Por ejemplo, si alguien tiene preocupaciones personales y
tiene mucho estrés, puede estar más preocupado por sus preocupaciones
personales y no ser tan receptivo al mensaje como si estuviera en un estado de
calma. El manejo del estrés es una habilidad personal importante que afecta
nuestras relaciones interpersonales.
1.4. Barreras Fisiológicas
Las barreras fisiológicas pueden
resultar del estado físico del receptor. Por ejemplo, un receptor con audición
reducida puede no captar la totalidad de una conversación hablada,
especialmente si hay un ruido de fondo significativo.
1.5. Barreras Administrativas
Muchas empresas o instituciones pueden tener
estructuras organizativas poco ordenadas o demasiado jerárquicas, lo que puede
dificultar las comunicaciones. En este punto, también se consideran los
sistemas de intercambio de información defectuosos, la falta de supervisión o formación
de las personas implicadas, el filtrado de información confidencial, las
brechas de comunicación entre jefes y empleados, entre otros.
2.
¿Cómo detectar las barreras en la comunicación?
En ciertas ocasiones, las barreras son sutiles y no
tienen relación con aspectos como el tono de voz o el lenguaje verbal y no
verbal. Lo que una persona omite, sus silencios y las frases inconclusas
son indicadores que hay que tener siempre en cuenta. En caso de detectar
barreras de este tipo, sólo existen dos opciones posibles:
- Intentar
clarificar el mensaje mediante preguntas sobre el proceso comunicacional.
- Dirigir
la conversación y guiarla según sea lo mejor para ambas partes.
3.
Estrategias para evitar las barreras en la comunicación
La mayoría de las barreras mencionadas
anteriormente pueden ser superadas por un comunicador especializado
en el manejo de la cultura organizacional o el clima laboral de las
organizaciones. A continuación, analizaremos algunas herramientas que pueden
utilizarse para superar las barreras en las comunicaciones cotidianas.
3.1.
Escuchar activamente
La escucha activa es una habilidad que se puede
adquirir y desarrollar con la práctica. Sin embargo, esta habilidad puede ser
difícil de dominar y, por lo tanto, tomará tiempo y paciencia. Escuchar
“activamente” significa concentrarse plenamente en lo que se dice en lugar de
limitarse a “escuchar” el mensaje del orador. La escucha activa implica
escuchar con todos los sentidos. Además de prestar plena atención al orador, es
importante que el “oyente activo” también sea “visto” para estar escuchando; de
lo contrario, el orador puede llegar a la conclusión de que de lo que está
hablando no le interesa al oyente.
Al proporcionar esta “retroalimentación”, la
persona que habla se sentirá más a gusto y por lo tanto se comunicará más
fácil, abierta y honestamente. Hay señales verbales y no verbales que
transmiten la escucha activa. Los signos no verbales incluyen sonreír (si es
apropiado), hacer contacto visual, asentir con la cabeza en los momentos
apropiados y evitar distracciones. Estas señales no verbales transmiten el
mensaje de que usted está interesado en lo que el orador tiene que decir, y que
su atención está totalmente invertida. También puede ser útil ofrecer signos
verbales de escucha activa. Reflexionar sobre algo que el orador ha dicho
haciendo una pregunta aclaratoria es una manera estupenda de hacerlo.
3.2.
Utilice un lenguaje sencillo
Es importante recordar a la audiencia a
la que está hablando y utilizar un lenguaje que pueda entenderse fácilmente.
Evite el uso de terminología o jerga especializada al hablar con personas que
no pertenecen a su mismo sector profesional. La gente a menudo se siente
intimidada por ese lenguaje y puede tener miedo de admitir que no entiende el
mensaje que se está transmitiendo. Una herramienta importante a utilizar al
hablar es hacer una pausa de vez en cuando y hacer preguntas para asegurarse de
que su mensaje está siendo entendido como es debido. También puede permitir que
el oyente haga preguntas para aclarar cualquier punto.
3.3.
Brinda una retroalimentación constructiva
Recuerde que la retroalimentación es parte de la
cadena de comunicación. Mientras que la retroalimentación que usted le da al
orador/enviador puede ser ocasionalmente negativa, es importante que sea de
naturaleza constructiva. La intención de la retroalimentación debe ser mejorar
las habilidades del orador. Esto fortalecerá la relación interpersonal y
mejorará las comunicaciones futuras.






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